Frank Delgado La canción necesaria

Frank Delgado, trovador en edad difícil, ingeniero hidráulico de la canción, trotador de las tardes por Quinta Avenida, hijo varón de Pancho y Migdalia, ha cometido un costoso error: abrirse paso A guitarra limpia. Abandonar los planos, los tubos y otras piezas para apostar a tiempo completo, desde los años ochenta hasta hoy, por la canción inteligente. Y digo error, porque en su apuesta nos beneficia a todos, pero se marca con la impronta de las dificultades: cantar su tiempo como un Homero helénico a cambio de muy poco, sufrir las agonías del ser más cercano, convertirlas en propias, para eternizarlas a través de las cuerdas y la voz.

Frank Delgado, a juicio del que escribe, es el trovador cubano más comprometido de los que en su generación asumen ese reto, arriesga hasta el delirio y en su canción, a veces directa, a veces sentida en los planos más íntimos, a veces con la propuesta del signo más épico, la banalidad, la superficie y el ejercicio fácil no ocupan espacio. Con la adarga al brazo, Espíritu y consumo, Veterano y tantas otras, son textos que hubiera querido escribir, y, además, pruebas de que la voz de una generación está latiendo y existe, A guitarra limpia.

Alberto Guerra Naranjo

fuente: http://www.centropablo.cult.cu/guitar/frank.htm