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Luna trovera- Augusto Blanca- Colibrí
Celebrando recién cumplidos 60 años, el fundador de la Nueva Trova reúne aquí un grupo de deliciosas “trovadas” donde expone sin disimulos su raíz ancestral y su esencia juglaresca, que procede en buena medida de la tradición santiaguera, donde comenzó su labor musical profesional. Los nexos con esta modalidad sonera se vislumbran en ricas semblanzas de personajes populares como El Vagabundo de 23 y H (junto a Lázaro García) o Penélope de la década del 80 , donde a esa sabia y sensible guitarra del trovador se unen con fuerza vientos como la trompeta, o en esa otra forma recurrente del autor, la poblina (...De las serenatas , sumando a una siempre expresiva Sara González).
Otras veces las piezas se enrumban más hacia la cancionística de la Vieja Trova (como Noches y palomas blancas, uno de los hermosos dúos con Vicente Feliú) aunque la clave sonera no las abandone, o se proyectan más hacia la de cuño “nova-trovista” (digamos, la lírica musicalización de un poema de Waldo Leyva dedicado a Diana Balboa o la intensa, desgarradora Danza-humo, u otro de esos frecuentes “testamentos amatorios” al estilo de Ay, amor, otra vez ).
En cualquier caso, Blanca sigue fiel a su estilo coloquial y libre, sin que por ello pierda, al contrario, un ápice de esa poesía silvestre y profunda que caracteriza su labor, comunicada desde su peculiar timbre, aquí como hemos visto, tan bien acompañada, no sólo vocalmente por varios de sus compañeros, sino por instrumentistas de lujo como el Trío Trovarroco, el trompetista Eduardo Rodríguez y la percusión de Rosendo Sefim (también a cargo de la grabación y la mezcla, muy atinadas) y el grupo Bahisón. El diseño, de Luis A. Blanca (hijo del trovador) sobre dibujos del propio Augusto, resulta no sólo funcional sino muy eficaz por complementar desde el lenguaje de la plástica, la atmósfera y ambiente del CD, justamente premiado en la categoría trovadoresca dentro del más reciente Cubadisco
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La gala del Cubadisco 2005 premio en la noche del sábado al trovador Augusto Blanca, por su mas reciente producción musical “Luna trovera”, y se convirtió así en el virtual ganador en la categoría de Trova donde concurrían obras como “La mano amiga” y el “Antología III de AGL” del Centro Pablo de la Torriente Brau, así como “Pasados los 30” del joven trovador Eduardo Sosa, entre otras obras. Entregado por Sara Gonzalez, visiblemente emocionados en el abrazo hermano, este premio constituye un verdadero reconocimiento a este genero, representado en la voz y obra de este gran trovador.
Con este fonograma el trovador vuelve a mostrar la solidez de su trabajo y su constante batallar, fruto de su mas sencilla poesía, llena de lucidez y amistad. Producido con el sello Colibrí, luego de ser grabado de manera itinerante y casi de casualidad, esta obra llega, al igual que todas sus anteriores para quedarse, y es que es un disco que no oculta el sello humilde y sincero de este trovador de poblinas, regalos y maravillosos deseos.
Augusto nació en Banes, pueblito blanco fertilizado por tainos, lleno de cocoteros y árboles frutales. Desde niño cantaba como sinsonte y no en vano. Su familia toda estuvo siempre marcada por la bella aura de su madre, quien le inspiro a ser un día lo que hoy es: un preservador de memorias, tradiciones, recuerdos y bondades. Y así es como este trovador parte un día de su asteroide y llega a nuestros nuestro mundo, para regalarnos un poco de su camino: Hoy que la luna trovera anda suelta, deprimida.
Cienfuegos, Lazaro, Selim, Sara, Diana, Corina, Vicente, Patricio, Mikel, Rachid, Bacaro, Ivan, Yeya y su taburete, Luisito y Rosy, son algunos de los nombres que no se alejaron nunca de esta luna, por demás trovera que en esta noche, azul como ninguna, vibro e ilumino su gala. Este disco es, desde el diseño de carátula devenido en obra plástica pintada por el propio trovador, hasta la selección conceptual de los temas que lo componen, una maravillosa mirada del tiempo que vivimos, un regalo de alguien que abraza con ojos honestos y no teme a darlo todo por su tiempo, y que además lo jura.
Con temas como “Canción para comienzos de siglo”, o “El vagabundo de 23 y H”, “Danza humo”, “Diana de la luz”, o el maravilloso “Regalo numero 8”, pasando por “El ultimo eslabón” dedicado a la bella Consuelo, “Huellas ajenas” que incluye sonido real del mar de la Isla negra en Chile, hasta la “Luna trovera”, aseguraría que este fonograma quedara en los corazones de quienes aman la trova y sus consecuencias. Sin dudas y conociendo bien todos los anteriores trabajos de Augusto como trovador, o sus incursiones acertadísimas en la Teatrova, en el teatro para niños y también en la pintura, no cabe duda que ha sido entregado un premio con mucha justeza.
Desde ya Augusto amaza sus futuros proyectos, que son varios y no uno solo, “Y asi paso el tiempo”, “Fosiles”, “Ires y venires” son solo algunos de los discos que nos harán nuevamente soñar y apreciar la poesía de este especial y pequeño amigo grande.
Errante viaja sin rumbo,
la risa promete lluvia,
los gastados adoquines
evitan mi paso, huyen
quizás porque se dan cuenta
que hoy, un poco
he envejecido
[fragmento de Luna trovera]
Una Serenata a la Luna ha sido premiada
Por: Yus Escobar
www.habanaradio.cu
El trovador Augusto Blanca acaba de recibir en la novena edición de la Feria Internacional
del Disco, CUBADISCO 2005, que se celebró en La Habana del 21 al 29 de mayo, el
premio en la categoría de trova con el CD Luna Trovera. Compuesto por 17 temas de
diferentes etapas de la vida artística de Augusto, este disco es una suerte de Serenata a la
Luna "hoy que la luna trovera anda suelta y deprimida". Sobre el premio y detalles de este
fonograma nos ha contado en exclusiva para Habana Radio.
- ¿Cómo surge este proyecto de disco?
Esta idea es realmente de Lázaro García, que cuando estaba dirigiendo el estudio Eusebio Delfín de Cienfuegos un buen día se me apareció y me dijo: “Augusto porque tu no grabas un disco trovero con un trío que ha surgido por allá por Santa Clara que se llama Trovarroco y pienso que puede quedar muy bien el trabajo en conjunto”. Yo no conocía a los muchachos pero me entusiasme muchísimo con la idea. Lázaro me dijo que le diera unas canciones que tuvieran que ver con la historia trovera mía de Santiago, hice una selección como de veinte canciones, se las di y a los 10 días me llamó para decirme que a partir de la próxima semana empezábamos a grabar. Lo primero que hice fue reunirme con el trío Trovarroco. Ellos ya tenían casi todos los temas montados. Conclusión que en cinco turnos grabamos 16 bases. Luego seguí viajando a Cienfuegos para poner voces y hacer el trabajo de mezcla y masterización. Hasta que al cabo del tiempo se pudo concluir el trabajo.
- ¿La distribución del fonograma con el sello Colibrí como se logra?
Fue todo al revés, el disco cuando lo terminamos no tenía padre, nos dimos a la tarea de presentarlo a varias disqueras. La mayoría por problemas de presupuesto o porque no estaba dentro del género que estaban priorizando en ese momento no lo aceptaron. El disco se fue relegando hasta que el Instituto de la Música inaugura su sello Colibrí y le interesa este trabajo. Un buen día me llamó Adolfo Costales y me pidió escucharlo y fue de esta manera que Luna Trovera pudo salir a la luz lo que me causó mucha satisfacción.
- Este disco Luna Trovera tiene ilustraciones realizadas por ti, o sea, estás aquí como pintor y como trovador. ¿Fueron imágenes creadas especialmente para este proyecto?
El diseño es de mi hijo, yo vengo trabajando con él hace tres discos atrás, a partir de las ideas que yo le voy dando él realiza el diseño, en esta ocasión me propuso continuar con la línea del CD anterior Este árbol que sembramos, en el cual los textos de las canciones van acompañados con dibujos míos. Yo a la par que compongo voy dibujando, por lo que los dibujos que fueron creados para cada canción ya existían, lo que hice fue darles el acabado. La carátula es un óleo que partió del dibujo de la canción Luna Trovera que le da título al disco. En Cuba se hizo una tirada económica pero el diseño original lleva dentro letras capitales en cada uno de los textos de las canciones, como especie de viñetas que tienen que ver con cada canción.
- Este CD es un disco muy acústico y en el que tienes varios invitados, pudieras hablarnos un poco de los músicos y trovadores que están invitados en el disco.
Si a mi me gusta mucho andar acompañado, yo siempre soy de grupos, aunque realmente soy bastante solitario en otros aspectos artísticos. Siempre me gusta compartir, tener invitados en mis discos, desde el principio lo hice, en el primer disco estuvo Sara González, Noel Nicola y Vicente Feliú. Así siempre traigo amigos que tienen que ver conmigo. En Este árbol que sembramos está toda mi generación de trovadores: Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Vicente Feliú entre otros. En este hay un poco de todos y además hay dos que no tienen que ver nada y si tienen que ver, es el caso de Corina Mestre que es actriz pero que hace años llevamos haciendo un trabajo juntos donde ella canta y canta muy bien y grabamos un tema que normalmente hacemos cada vez que nos presentamos. El otro caso es Patricio Anabalón, un cantautor chileno, que creció con mis canciones y es muy lindo porque el tema que compartimos está acompañado con una grabación del mar de Isla Negra en Chile. Este disco es una especie de serenata de trovadores bajo la Luna y como tu decías es muy acústico, todo es guitarra, tres, percusión cubana muy sencilla y una trompeta en algunos momentos para tratar de que quedara transparente. Creo que el trabajo de Trovarroco fue muy lindo, muy profesional y captaron muy bien la idea del disco.
- Hay canciones de varias etapas de tu vida creativa, incluso sale una grabación del año 1953 cuando eras un niño ¿cómo pudiste rescatar esa grabación después de tantos años?
La idea del disco es que la trova no tiene tiempo, los que pasamos el tiempo somos los que hacemos la trova. El disco empieza con un fragmento de una grabación del Cuarteto Oriente que hizo Danilo Orozco por allá por el año 70 y gracias a la tecnología yo me incluyo cantando con ellos, también se usa siempre una gotica al principio y al final del disco que da la noción del paso del tiempo. Empiezo con los viejos y termino cantando conmigo mismo cuando era niño para darle cierre al disco y contestarle un poco a la canción que estoy cantando que dice que la Luna está deprimida y el niño me dice que cante y que no llore.
Esta grabación estuvo rodando por todas las mudadas que yo he hecho en mi vida. Siempre andaba en su estuchito con la foto del 28 de enero del 53 cuando canté por primera vez, en uno de mis viajes a México lo lleve y en el sello Pentagrama a través de Modesto López, se pudo limpiar, luego Tatico (Eduardo Collazo) también lo limpio un poco y lo insertamos en este CD Luna Trovera.
- ¿Cómo se siente Augusto con este premio en la categoría de trova con el disco Luna Trovera?
Bueno me siento feliz y un poco sorprendido, es que este disco ha tenido una larga historia, lo habíamos empezado a hacer hace mucho tiempo y por fin se pudo editar el año pasado, no me esperaba realmente el premio
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